La concatenación de la crisis financiera de 2008, la crisis sanitaria por la circulación global del SARS‑CoV‑2 y las crisis militares recientes en Ucrania y Palestina han producido cuestionamientos económico‑sociales de gran profundidad, que exponen la viabilidad del neoliberalismo —y su aparato filosófico‑económico— como modalidad de desarrollo atlántico hegemónica.
A diferencia de la recomposición socio‑institucional posterior a 1929 —vehiculada por el Estado de bienestar y una nueva síntesis teórica keynesiana—, tras 2008 el vacío explicativo de la teoría económica neoclásica (Desai, 2017) no se ha colmado. El resultado: estancamiento con inflación en el Norte Global, incremento de pobreza y desigualdad y auge de la violencia.
Significados de la crisis de 2008
- Cuestionamiento del mercado como plano más eficiente frente al Estado para absorber el interés social.
- Cuestionamiento de la modalidad neoliberal de desarrollo impulsada por Estados Unidos y de su rol hegemónico.
- Cuestionamiento de la capacidad explicativa y predictiva de la teoría económica neoclásica.
- Expresión de la divergencia entre capitales productivo y financiero, con expansión de actividades especulativas.
- Reconfiguración espacial del orden neoliberal: desterritorialización/reterritorialización y nuevas escalas supranacionales.
Debate teórico y rutas de acción
La crítica al antropocentrismo smithiano y al equilibrio estático abre la puerta a enfoques de desequilibrio dinámico que asumen la crisis como fase constitutiva de la dinámica capitalista. Ello exige integrar la dimensión temporal (fases específicas, no repetitivas) y la relación estructura‑superestructura, incluyendo el papel de los “individuos históricos” (Schumpeter, 1997) y las configuraciones de valor, dinero y Estado (Freeman, 2024).
Fraser (2023) plantea la necesidad de un proyecto emancipatorio, contrahegemónico, capaz de coordinar luchas y actores para enfrentar la crisis ecosocial y democrática de un “capitalismo caníbal”.
Frente a respuestas “desde arriba” de tipo misional‑estatal (Mazzucato, 2024), aquí se esboza la necesidad de un impulso “desde abajo”: superar la matriz neoclásica y construir una nueva subjetividad y cultura política (Roig, 1981; Gramsci, 2013), junto con políticas tecnológicas e industriales activas —como muestran experiencias del Este Asiático (China) y del norte de Europa (Finlandia)— (Sánchez, 2021, 2023).
Convocatoria
Se convoca a conformar un grupo internacional de investigación que converja en el estudio de la economía desde una perspectiva de desequilibrio dinámico:
- Nombre propuesto: Dynamics Disequilibrium Economics Research Group (DDERG).
- Orientación: Multidisciplinaria (economía política, historia económica, sociología, ciencias de la complejidad, estudios regionales).
- Objetivo central: Formular y contrastar una batería teórica alternativa a la economía clásica para explicar la dinámica del mundo contemporáneo.
Referencias
- Desai, M. (2017). Arrogancia desmesurada. Siglo XXI Editores.
- Fraser, N. (2023). Capitalismo caníbal. Siglo Veintiuno Editores Argentina.
- Freeman, A. (2024). A General Theory of Money, Value and the State. Manuscrito.
- Gramsci, A. (2013). Socialismo y cultura. En Antología (M. Sacristán, sel.). Akal.
- Mazzucato, M. (Octubre, 2024). Inclusive and Sustainable Growth: A Mission‑Oriented Approach. Facultad de Economía, UNAM. Recuperado de Facebook (enlace de evento).
- Roig, A. (1981). Teoría y crítica del pensamiento latinoamericano. FCE.
- Sánchez, C. (2021). Knowledge Capitalism and State Theory. Palgrave.
- Sánchez, C. (2023). Cheng Enfu in China, Ricardo in Mexico… En A. Freeman et al. (Eds.), Innovative Marxist School in China. Canut.
- Schumpeter, J. (1997). Teoría del desenvolvimiento económico. FCE.
Ciudad de México, Otoño 2024 · Autor: Carlos Sánchez